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24 de septiembre de 2026

Vecinas de Villa San Pedro Evangelista fortalecen sus emprendimientos con nuevas herramientas y tecnología

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Pamela Orellana fue una de las protagonistas del cierre del Plan de Gestión Social de Quiero mi Barrio, donde vecinas y vecinos recibieron sus certificaciones tras participar en iniciativas de liderazgo y fortalecimiento del emprendimiento femenino.

San Pedro de la Paz, 24 de septiembre de 2026.  La costura ha acompañado durante años a Pamela Orellana Cuevas, vecina de Villa San Pedro Evangelista. Entre las labores del hogar, la crianza de sus tres hijos y el esfuerzo por terminar su enseñanza media, ha mantenido una inquietud que hoy busca transformar en una oportunidad. Desarrollar desde su casa un emprendimiento dedicado a la confección de buzos escolares y prendas personalizadas.

Pamela vive hace cerca de nueve años en el sector y conoce de cerca una necesidad que observa entre sus propios vecinos y en jardines infantiles del entorno como es encontrar alternativas locales para confeccionar prendas y productos personalizados.

El impulso para transformar esa idea en un proyecto fue tomando forma a partir de su participación en distintas iniciativas desarrolladas en el barrio, entre ellas los talleres de huertos orgánicos y reciclaje textil. Estas experiencias le permitieron reencontrarse con el diseño, la costura y el trabajo manual. En ese camino también ha contado con el apoyo de su hermana Verónica, quien desarrolla confecciones de ropa para mascotas.

Un nuevo paso llegó con su participación en el Taller de Fortalecimiento al Emprendimiento Femenino, desarrollado en el marco del Plan de Gestión Social del programa Quiero mi Barrio. La iniciativa entregó herramientas relacionadas con autonomía económica, desarrollo y proyección de negocios, además de incorporar un acercamiento al uso de la inteligencia artificial y las plataformas digitales como apoyo para los emprendimientos.

“El taller me sirvió para darme cuenta de que si quiero emprender en algo tengo que ocupar todas esas redes sociales, o sea, saber moverme en el mundo de la tecnología”, relató Pamela.

Los nuevos conocimientos incluso le permitieron avanzar en la identidad de su proyecto y crear un logotipo para ‘Confecciones Francisca’, nombre inspirado en su familia. Su objetivo es continuar desarrollando una actividad que pueda realizar desde casa, generar ingresos y, al mismo tiempo, compatibilizarla con su vida familiar.

El proceso tuvo uno de sus principales hitos con la ceremonia de cierre de iniciativas del Plan de Gestión Social. La actividad reunió a más de una veintena de vecinas y vecinos que recibieron sus certificaciones tras participar en la Escuela de Liderazgo Vecinal y el Taller de Fortalecimiento al Emprendimiento Femenino.

El seremi de Vivienda y Urbanismo del Biobío, Anselmo Villagra Cabello, destacó que este trabajo refleja la mirada integral que busca desarrollar el programa en los territorios. “Cuando hablamos de recuperar un barrio no hablamos solamente de mejorar sus espacios públicos. También hablamos de fortalecer a las personas, sus organizaciones y las redes que permiten que una comunidad siga avanzando. Historias como la de Pamela muestran que una capacitación puede abrir nuevas oportunidades, entregar herramientas para generar ingresos desde el propio hogar y dar mayor autonomía a las familias. Eso es parte de lo que buscamos con Quiero mi Barrio, que las mejoras permanezcan en el tiempo porque quedan capacidades instaladas en la propia comunidad”.

Como parte del cierre, las participantes del Taller de Fortalecimiento al Emprendimiento Femenino recibieron además kits básicos para apoyar la puesta en marcha y difusión de sus proyectos. Estos incluyeron un aro de luz para la generación de contenido en redes sociales, un pendrive de 32 GB, una agenda y una carpeta organizadora.

La jornada permitió cerrar una etapa del trabajo social desarrollado en Villa San Pedro Evangelista y, al mismo tiempo, proyectar nuevos desafíos para sus habitantes. En el caso de Pamela, significa seguir dando forma a un emprendimiento que nació desde una habilidad personal y que hoy cuenta con nuevas herramientas para crecer.

De esta manera, el trabajo de Quiero Mi Barrio busca que la recuperación del entorno vaya acompañada del fortalecimiento de quienes le dan vida: sus vecinas, vecinos y organizaciones, generando capacidades, nuevas oportunidades y redes que contribuyan a mantener una comunidad activa más allá de la intervención del programa.