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1 de septiembre de 2026

Mujeres de Las Dunas fortalecen sus redes y abren nuevas oportunidades a través de la artesanía

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Tras ocho jornadas de formación, 20 mujeres del Barrio Las Dunas finalizaron un proceso que combinó prevención de la violencia de género, fortalecimiento de redes de apoyo y aprendizaje de artesanía en mostacilla, incorporando nuevos conocimientos que pueden proyectarse hacia el desarrollo de sus propios emprendimientos.

Tirúa, 01 de septiembre. Conversar, compartir experiencias y aprender juntas fueron parte de las ocho jornadas que reunieron a 20 mujeres del barrio Las Dunas de Tirúa en “Nütram: Tejiendo Autonomías”, una iniciativa que buscó fortalecer sus vínculos y capacidades, generando un espacio de confianza entre mujeres del territorio.

Impulsado por la Municipalidad de Tirúa, el Programa Quiero mi Barrio del Ministerio de Vivienda y Urbanismo y el Centro de la Mujer del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, el proceso combinó conversación y reflexión con el aprendizaje de artesanía en mostacilla.

Inspirado en el significado del Nütram en la cultura mapuche, como un espacio de conversación, escucha y encuentro, el taller permitió abordar temas como la prevención de la violencia de género, el reconocimiento de derechos y el fortalecimiento de la autoestima, junto con generar vínculos y redes de apoyo entre las participantes.

Para María Cecilia Gore, vecina del barrio Las Dunas, uno de los principales valores estuvo precisamente en la posibilidad de aprender junto a otras mujeres. “Fue una experiencia muy enriquecedora. Pudimos compartir entre todas y aprender nuevos contenidos y herramientas. Es algo que, sin duda, debiese repetirse en otros lugares y estoy muy agradecida de haber participado”, señaló.

Durante las jornadas, las participantes también aprendieron diferentes técnicas de tejido en mostacilla y confeccionaron piezas como chapetu, collares, tobilleras, pulseras y otros accesorios.

Este aprendizaje adquirió especial importancia para quienes ya se dedican a la artesanía, porque les permitió incorporar una nueva técnica a los conocimientos y oficios que han desarrollado durante años.

Juana Millahual, artesana de Tirúa Urbano y tejedora de la Asociación Relmu Witral, valoró precisamente esa posibilidad. “Por años me he dedicado a la artesanía a través del tejido en telar con tintes naturales. Conocer el trabajo en mostacilla ha sido muy nutritivo, porque me permite ampliar mis oportunidades y combinarlo con el trabajo que ya realizo como tejedora”, explicó.

Una experiencia similar vivió Ana Vidal, integrante de la Red de Mujeres Lavkenche, quien desarrolla trabajos en lana natural, artesanía y elaboración de productos. “Con el conocimiento adquirido en este taller se me abre una nueva puerta para incorporarlo a lo que ya ofrezco, por ejemplo, en la confección de gorros, boinas y calcetines”, comentó.

De esta manera, el taller no buscó reemplazar los conocimientos que ya existen entre las mujeres del territorio, sino ponerlos en valor y sumar nuevas herramientas. La artesanía se convirtió así en un espacio de encuentro y creación, pero también en una alternativa que puede contribuir a diversificar sus productos y generar nuevas oportunidades económicas.

El seremi de Vivienda y Urbanismo del Biobío, Luis Anselmo Villagra, destacó que esta dimensión social es parte fundamental de la recuperación de los barrios. “Cuando hablamos de recuperar un barrio no hablamos solamente de mejorar una plaza, una calle o un espacio público. También hablamos de fortalecer a las personas y los vínculos que dan vida a esos espacios. Estas 20 mujeres se encontraron, compartieron experiencias, generaron redes y sumaron herramientas que pueden abrir nuevas oportunidades para ellas y sus familias. Ese tejido social es también parte de lo que queremos construir junto a las comunidades a través de Quiero Mi Barrio”, señaló la autoridad.

El cierre de las ocho jornadas estuvo marcado por la certificación de las participantes y contó con la presencia del alcalde de Tirúa, José Linco Garrido, quien destacó el impacto que este tipo de iniciativas puede generar más allá de quienes participan directamente. “Como municipio nos alegra ver que hoy tenemos 20 mujeres de nuestra comuna desarrollando su autonomía y aprendiendo este tipo de artesanía, que sin duda abre también una puerta para fortalecer la economía de sus hogares. La Municipalidad siempre estará dispuesta a abrir espacios para iniciativas que buscan fortalecer a nuestra comunidad”, señaló el jefe comunal.

“Nütram: Tejiendo Autonomías” culminó así con mucho más que la entrega de certificados. Las participantes se llevaron nuevos conocimientos y técnicas, pero también una experiencia construida colectivamente a partir del diálogo, la confianza y el reconocimiento de sus propias capacidades. En el barrio Las Dunas, esas ocho jornadas permitieron demostrar que fortalecer un barrio también significa fortalecer a quienes lo habitan: generar espacios para encontrarse, construir redes, compartir saberes y abrir nuevas oportunidades desde las capacidades que ya existen en la propia comunidad.